viernes, 28 de diciembre de 2012

Mis tuits favoritos del 2012

sábado, 31 de diciembre de 2011

2011

Es obvio hacer una entrada respecto al final de año, de ese 2011 que está viviendo sus últimas horas y que en resumidas cuentas fue un año bastante movido, de concreción de cosas y de verificación de otras tantas más.

No me puedo quejar casi por ningún motivo de este año, seguramente estoy mejor que hace un año, lo mismo puedo decir de las personas que quiero. A pesar de ser un año bastante convulsionado a nivel país, personalmente creo que este 2011 se va con saldo positivo. Lógicamente las cosas podrían haber sido mejor, pero bueno, tampoco es para quedarse en un rincón y llorar. El 100% de las cosas no salieron como hubiera querido, lo que no es raro, porque nada es perfecto.

No me puedo quejar, estoy trabajando en un buen lugar, tranquilo, aprendiendo bastante y comenzando a darme cuenta de lo que puedo llegar a ser, hacia donde tengo que seguir apuntando y manteniendo la idea de trabajar para vivir y no al revés.

También este año me titulé, mejor dicho tuve la ceremonia donde me entregaron el diploma, aunque ya tenía los certificados que me acreditaban desde marzo. Fue el cierre del círculo, como lo repetí hartas veces. Necesitaba ir a esa ceremonia y poder decir: listo, se acabó. Lo hice, una etapa más quedó superada.

Me fui a vivir a Santiago y, a pesar de aún no cocinar (cosa que tampoco tengo muchas intenciones de aprender, realmente), he sobrevivido. Más flaco no estoy, tampoco más gordo. Quizás estoy un poco más pelado, un poquito, pero nada del otro mundo. Vivo solo hace 8 meses y sigo aquí, vivo. No ha sido traumante, ni tan extraño como creía. Sin embargo, si es un montón de responsabilidades nuevas, las cuales no me han molestado. Sabía que llegaría el momento y creo que tomé el tren en el instante preciso.

Quizás en uno de los aspectos donde el 2011 me dejó con sabor amargo o menos positivo es en el conocer a las personas. Quizás soy una persona que espera mucho de los demás, que se "ilusiona" demasiado, porque las decepciones que me llevé con bastante gente fueron la tónica del año. A priori soy súper desconfiado de las personas y seguramente terminando este 2011 soy más desconfiado e incrédulo que a comienzos del año. La gente en masa actúa raro, muy raro, se transforma, se potencia, asusta. La gente interesada, en el mal sentido de la palabra, es capaz de todo por lograr sus objetivos, buenos o malos, de aparentar, etc, etc. Seguramente el 2012 me verá con una postura menos esperanzadora en las personas y en la sociedad en general. No todo lo que brilla es oro y nada es perfecto. Aprendí mucho durante este año si, a veces dolorosamente. De ingenuo.

Chile se movió bastante durante este 2011 y no tectónicamente hablando. El país cambió, eso está claro. Los políticos están más en crisis que nunca, el gobierno anda por las mismas, las instituciones en general tampoco dan muchas seguridades. Así como el mundo vivió sus propias convulsiones, nuestro país también se remeció. No lo veo como un mal año, sino como un despertar, manejado políticamente en muchos aspectos con intereses creados (obvio, si es Chile, siempre habrá alguien intentando aprovecharse de todo), que debe ser respondido activamente y no esperando que pase solito. He extrañado la audacia, la búsqueda de soluciones creativas, de jugársela mirando no la próxima elección, sino el largo plazo. Los gobiernos y las personas pasan, las instituciones quedan y se deben renovar, para funcionar acorde al tiempo que viven. Chile funciona en clave noventera para un país que exige vivir en la década del 2010.

En fin, muchas cosas pasaron durante este año. Un año donde creo que lo mejor que lo resume es el dejar de creer en las cosas como eran antes, en falsos profetas, en líderazgos añejos, en paradigmas que no existen. Año del cambio de perspectiva. El mundo es diferente, el país es diferente, todos somos distintos.

Es la evolución, baby.

No puedo cerrar sin elegir la canción del año para mi: Adele - "Set Fire to the Rain"

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Mis tuits favoritos del 2011

domingo, 16 de octubre de 2011

Dan Wheldon

El automovilismo es un deporte de riesgo, no hay duda alguna de eso, pero siempre duele y mucho cuando uno de esos pilotos nos deja. Hoy Dan Wheldon se adelantó a nosotros y dejó este mundo tras un horrible accidente múltiple en Las Vegas, en una carrera que en teoría no tendría que haber corrido.

La muerte de Dan Wheldon golpea muy fuerte a toda la IndyCar y a todos los que seguimos el automovilismo estadounidense. El inglés era de los mejores pilotos de la serie, por algo ganó el campeonato del 2005 y nada más y nada menos que dos veces la carrera más importante de monoplazas de Estados Unidos, las 500 Millas de Indianápolis, una de esas, este año, año donde no tenía butaca para toda la temporada y logró un puesto en el equipo de Bryan Herta para una sola carrera. La ganó.

Wheldon era la atracción este fin de semana, el último de la temporada de IndyCar, donde se definía el campeonato. Si Dan ganaba la carrera de hoy, se llevaría 5 millones de dólares, ya que era el único piloto que aceptó el reto de largar último e intentar ganar, algo que no aceptaron otros pilotos de diferentes categorías. Hoy largó en el puesto 34, en la grilla más grande nunca vista en un óvalo de 1,5 millas. Algo que claramente no se debe repetir.

Dan Wheldon nos dejó, duele su pérdida, se le va a extrañar mucho. Es un golpe tan duro como cuando Greg Moore fallecía hace 12 años en Fontana en otro horrible accidente. Son esos pilotos distintos, grandes, esos que hacen la diferencia. Esos que marcan etapas y generaciones de fans de las carreras. 12 años después de su desaparición sigo recordando al número 99 de Moore, desde hoy recordaré al número 77 de Dan Wheldon. Ellos se fueron, pero en lo suyo, en su pasión. Pierde menos el que se pierde en su pasión que aquel que pierde la pasión.

Descansa en paz, Dan Wheldon.

martes, 11 de octubre de 2011

Las notas del Chile vs. Perú

Chile 4 - Perú 2

Claudio Bravo: 5,0. Mucho mejor que contra Argentina, pero tuvo algo de responsabilidad en los goles. Sin embargo, tuvo algunas tapadas notables.

Waldo Ponce: 5,5. Abrió la senda del triunfo nacional con el 1-0 y mejoró bastante tras el pálido desempeño en Buenos Aires.

Marcos González: 6,0. Resultó. Es uno de los grandes descubrimientos de la era Borghi. Afirmó en algo la defensa.

Gonzalo Jara: 5,0. Es el más débil de la defensa nacional. No estará en el próximo partido y seguramente no se extrañará mucho.

Mauricio Isla: 6,2 Sólido, notable por las bandas. Hizo lo que se pidió. Estuvo a punto de marcar, igual.

Gary Medel: 7,0. Nada más que decir, la figura del partido. Marcó un golazo. Chile es otro cuando está Gary.

Arturo Vidal: 6,5. En su puesto es otra cosa. Vidal destacó junto a Medel dándole fortaleza al mediocampo chileno. Que no lo saquen de ahí.

Jean Beausejour: 5,8 Muy buen partido, en especial en el primer tiempo ya que la parte física le pasó la cuenta en el segundo, donde fue desapareciendo.

Jorge Valdivia: 6,7 Otro que destacó enormemente. Es alguien diferente, que jugó un partidazo. Pura fantasía, pero eficaz.

Eduardo Vargas: 6,2 Golazo. Una nueva y muy buena alternativa para la delantera de Chile. Ojalá que siga en un gran momento porque el puesto de titular será suyo.

Humberto Suazo: 6,5 Otro gran partido de Chupete, donde finalmente y a través de un penal pudo celebrar un gol. Se perdió otros más. Ya vendrán.

Esteban Paredes: 6,0. Se perdió un gol hecho. No desentonó

Matías Fernández: Prácticamente no la tocó
Carlos Carmona: No participó.

El técnico: Borghi. 6,0. Aprendió la lección de Buenos Aires y cambió el planteamiento. Los resultados son notorios. El equipo anda y bien. Faltan cosas que afinar aún, en especial en defensa.

El árbitro: MB. No influyó en el resultado del partido. No fue trascendental

Lo mejor: El partido en si, fue un partidazo, el mejor de las clasificatorias hasta ahora

Lo peor: La cantidad de goles perdidos por Chile y los errores en defensa de los nacionales. Los palos salvaron.

Lo bonito: Los palos de Perú

Lo feo: La vergonzosa transmisión de CHV y que el estadio no se haya llenado

En una palabra: Medel

En tres palabras: Chile ha resucitado

Próximo Partido: 11 de Noviembre. Uruguay vs. Chile en el Estadio Centenario (Montevideo)